Suena el despertador, lo apagas, vuelve a sonar a los 5 minutos, lo vuelves apagar y vuelve a sonar…Así hasta que por fin saltas de la cama porque ya vas con el tiempo justo al trabajo. Te lavas la cara, te vistes, desayunas algo rápido, si te da tiempo, y sales “pitando” al trabajo.

¡Uf, que manera de empezar el día!

¿Te suena esta historia? A mí sí. La he vivido muchos años de mi vida.

Por desgracia, muchas personas empiezan sus días así, y todavía cuando llegan a casa al final de su jornada laboral se preguntan por qué no llegan a final de mes, por qué siguen teniendo sobrepeso o falta de energía, o por qué no consiguen sus objetivos.

Como te digo, yo también he vivido en ese “bucle” diario de desesperación en el que apenas había cambios significativos en mi vida, hasta que un día empecé a seguir uno de los consejos que más se repetía en todas las fuentes que hablaban de éxito y desarrollo personal: levántate más temprano y usa este tiempo extra para tu desarrollo personal.

Mucho se ha dicho ya sobre el hábito de levantarse temprano y aprovechar la primera hora del día para mejorar tu vida. Es más, si deseas profundizar más en este tema te recomiendo un par de libros que deberías tener siempre en tu mesilla de noche:

Desde mi experiencia personal, te puedo decir que este hábito ha supuesto un cambio radical en mi vida. He pasado de no tener tiempo para nada a irme a la cama todos los días con la tranquilidad de haber hecho las tareas más significativas para alcanzar mis metas.

A continuación te detallo algunos ejemplos de cosas que puedes hacer al empezar el día para ser más productivo y conseguir tus objetivos.

Lee un libro o blog

Leer un libro de no ficción o blog que te inspire al cambio o que enseñe habilidades nuevas, te hará empezar el día con los deberes hechos desde primera hora de la mañana.

¿Sabes eso de que “nunca te acostarás sin aprender algo nuevo”?

Medita

Dedica de 15 a 30 minutos por las mañanas al principio a sentarte en una silla y meditar, y según vayas teniendo cierto nivel, ve ampliándolo hasta meditar 1 hora entera.

Encontrarás muchos audios de meditaciones guiadas en YouTube, que te ayudarán sobre todo al principio.

También puedes estar en silencio un rato sentado o tumbado, según te resulte más cómodo.

Entre los beneficios de la meditación están la mejora de la salud en general y la reducción del estrés y la ansiedad.

Estudia un curso online

Actualmente puedes encontrar infinidad de cursos por internet para formarte casi en cualquier cosa.

algunas de las plataformas más interesantes donde hacer cursos online son Udemy, Linkedin Learning y Domestika.

Aprovechar esta primera hora del día para tu educación te pone en una posición privilegiada frente a los que no lo hacen, y esto se nota sobre todo en el ámbito laboral.

Haz ejercicio físico

Sal a andar o a correr al menos durante 30 minutos alrededor de tu casa. Notarás un “chute” de energía a primera hora que te acompañará el resto del día.

Si lo prefieres puedes ir al gimnasio. Piénsalo bien. No suena tan descabellado. Tendrás las maquinas prácticamente para ti solo y ya desde el principio del día te habrás quitado tu dosis diaria de ejercicio y así dejar para la tarde tareas que sean más relajadas.

Ve algún video de YouTube

Cada vez hay más canales en esta plataforma que ofrecen contenido muy valioso para hacerte pensar o aprender cualquier cosa que te puedas imaginar.

Personalmente, yo suelo ver videos mientras desayuno. Así aprovecho mejor el tiempo por la mañana.

Te recomiendo que eches un vistazo al canal de TED , una organización americana sin ánimo de lucro cuyo lema es “Ideas dignas de difundir”.

Trabaja en un proyecto personal

El mejor momento del día para dedicarte a ese proyecto que llevas tiempo queriendo empezar es a primera hora de la mañana.

Algunos ejemplos de proyectos personales podrían ser: un blog, el viaje de tus sueños, escribir un libro, montar una ONG o convertir tu hobby en un emprendimiento.

Notarás que al final del día te sientes más realizado.

Planifica tu día

Esta es la regla número 1 de la productividad, y ya sabes, sin productividad no hay éxito.

Así que si no lo haces la noche anterior, aprovecha que te levantas temprano por la mañana para establecer tus prioridades del día.

No es necesario  rellenar todos los huecos del calendario, pero sí las tareas más importantes que debes hacer a lo largo del día.

Mi consejo es que utilices algún calendario online como Google Calendar, ya que tiene avisos para que no te olvides de las tareas y además podrás sincronizarlo con tu móvil para saber en todo momento lo que tienes en la agenda.

Visualiza tus objetivos

Parecido a la meditación, la visualización de objetivos es una práctica tan sencilla como sentarte de forma relajada en un sillón cómodo, cerrar los ojos y empezar a imaginar cómo te sentirías alcanzando eso que quieres.

Por ejemplo, si quisieras conseguir un empleo mejor, podrías imaginarte qué verías y qué sensaciones tendrías si ya tuvieras este puesto de trabajo.

Puedo decir, sin dudarlo, que es una herramienta muy poderosa y pronto notarás que las cosas se van dando para conseguir tus metas.

Escribe un diario

Con solo dedicar de 10 a 15 minutos a escribir aquellas cosas por las que te sientes agradecido o anotar algunos pensamientos o ideas que se te pasen por la cabeza, ya empezarás el día dándole a tu mente claridad y serenidad.

Tómatelo como una forma de clarificar tu mente para “hacer hueco” a las ideas y pensamientos que te puedan venir a lo largo del día.

Ordenar tu escritorio o tu cuarto

A estas alturas ya deberías saber que mantener el espacio en el que vives limpio y ordenado te libera del estrés y la tensión a la que estas sometido durante el día.

Si limpias u ordenas tu escritorio todas las mañanas antes de que te vayas a trabajar, saldrás de casa más tranquilo y afrontarás con otro ánimo todo lo que te venga después.

Y si trabajas en casa, no habrá mejor manera de empezar tu jornada que en un escritorio donde de gusto trabajar.

Además del escritorio, puedes ordenar tu cuarto o tu casa por las mañanas. No hay mayor placer que llegar a casa después de un largo día de trabajo, y verlo todo recogido.

Desayuna con tranquilidad

Imagina que te despiertas un sábado o un domingo por la mañana. Te desperezas un poco en la cama, te levantas tranquilamente, te lavas la cara y te diriges a la cocina para prepararte unas ricas tostadas con café. Notas ese olor a pan tostándose y a café recién hecho.

Vas dando bocados a la tostada y bebiendo pequeños sorbos de café y mientras tanto piensas: “Esto sí que es felicidad”.

Vale, ahora imagina que pudieras replicar este momento cada día de la semana, tan solo levantándote más temprano.

¡No tengo nada más que decir, Su Señoría!

Escucha un podcast o audiolibro

Al igual que los videos que mencioné antes, otra forma de empezar bien el día es escuchar algún podcast que te inspire y tenga que ver con la temática que a ti te guste.

Otra opción para activar tu mente a primera hora es la de escuchar audiolibros.

Cualquiera de estas dos opciones se puede combinar con alguno de los hábitos que he mencionado en este artículo. Tan solo necesitas uno auriculares y podrás escuchar un podcast o audiolibro mientras haces ejercicio, desayunas o haces alguna tarea en la casa.

Para escuchar podcast te recomiendo Ivoox (gratis) y para audiolibros, Storytel (pago por suscripción).

 

Para terminar

Si tuvieses que poner en práctica un solo habito para mejorar tu vida de todos los que menciono en este blog, sin lugar a dudas te recomendaría el de levantarte temprano y dedicar al menos 1 hora al día todas las mañanas a hacer alguna de las cosas de las que he mencionado en este artículo.

Así que empieza a pensar en 1 o 2 de estos hábitos que podrías aplicar a tu vida mañana mismo y empieza a obrar milagros en tu vida.

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