Viendo las caras de mucha gente cuando en alguna conversación ha salido el tema del propósito de la vida, me ha dado la sensación de que les hablaba de un bosque oscuro y tenebroso, con aguas malolientes y criaturas horribles con hambre de carne humana. Parecía que estaban a punto de soltarme un “Pero que haces, insensato. No sabes los peligros a los que te expones”.

Y no les falta razón. No muchos son los que se atreven a ahondar en su interior en busca de lo que de verdad quieren en la vida.

Creo que todavía son muchas las personas que están insatisfechas con sus vidas y lo intentan maquillar de forma que parezca que todo va bien.

Dejan de buscar el verdadero sentido a su vida porque el miedo se apodera de ellos. Es decir, pensamos que si hacemos lo que de verdad nos apasiona, vamos a morirnos de hambre.

¿Quién decide en tu vida, tú o el miedo?

Si estás leyendo este artículo es porque quieres pertenecer a ese club de valientes que, aunque no les vaya mal en la vida, necesita esa “causa mayor” que les haga levantarse a tope cada mañana.

Siendo sinceros, todos nos hemos encontrado en ese punto de hacer lo que los demás quieren que hagamos, especialmente cuando somos jóvenes. Pero ahora que somos adultos tenemos pleno poder de conocer lo que nos mueve en la vida e ir a por ello.

Si hay un paradigma clave de la mejora continua que promulga este blog, es precisamente crear un proyecto de vida basado en lo que te apasiona  y se te da bien, e ir mejorándolo con el paso del tiempo.

Así que coge papel y bolígrafo porque a continuación te mostrare una serie de preguntas que a mí me ayudaron a descubrir mi propósito y espero que a ti también te ayuden.

UN ULTIMO CONSEJO: no pongas limites a tus respuestas por muy estúpidas que parezcan, ya que estas te pueden dar alguna noción de lo que puede ser tu propósito.

 

Pregunta 1: ¿Qué es aquello que te encanta?

Para dar respuesta a esta pregunta, piensa en todas aquellas actividades con las que disfrutas tanto que se te pasa el tiempo volando.

Por ejemplo, puede que te guste la fotografía, las manualidades, tomar un café en tu cafetería favorita, leer libros de una temática particular, hacer reír a los demás, etc.

Responde lo que sea, no te cortes. Ya llegará el momento de sacar conclusiones.

 

Pregunta 2: ¿Qué crees que se te da bien o tienes talento para ello?

La cosa se complica, ¿verdad? Lo sé. Por lo general, a las personas nos cuesta ver las cosas buenas en nosotros mismos, pero es vital que conozcas aquellas habilidades o destrezas que crees tener.

Por ponerte un ejemplo, a mí se me da bien imitar voces y hacer reír a los demás.

 

Pregunta 3: ¿Qué cosas te piden los demás que hagas o para qué te buscan?

Se trata de ahondar más en tus habilidades, es decir, es hora de que empieces a ver capacidades que la gente ve en ti aunque tú no te des mucha cuenta.

Obviamente, si eres fontanero, la gente de tu entorno te buscará para hacerle algún arreglo en casa o preguntarte por qué gotea el grifo. Sin embargo, esta pregunta tiene un matiz más profundo, que va más allá de tu profesión o hobby.

Te pondré un ejemplo:

Hace tiempo vi una charla en un canal de emprendimiento en la cual Jesús Alonso, con una larga trayectoria como emprendedor, comentaba a los allí presentes cómo fundó uno de los mejores portales de reservas de restaurantes que existen en España: restaurantes.com.

Resulta que le encantaba comer en restaurantes y aprovechaba siempre que podía para conocer alguno e ir probando los diferentes platos de la carta.

Tal era su fama de experto en restaurantes que sus familiares y amigos le “acosaban” a llamadas para pedirle recomendación sobre qué restaurantes o qué platos debían elegir.

Se dio cuenta entonces que sería buena idea montar un negocio basado en su pasión.

Por lo tanto, investiga bien estas habilidades que crees ocultas. Y si no se te ocurre ninguna, siempre puedes pedir el “comodín del público” (tu círculo social) para responder esta pregunta.

 

Pregunta 4: ¿Qué haces o te gustaría hacer en tu tiempo libre?

De lo que se trata con esta pregunta es simplemente que respondas con aquellas actividades que te encanta hacer cuando tienes un ratito de ocio.

Se me ocurre que entre tus hobbies cuando tienes tiempo libre podrías salir a pasear al campo, leer libros sobre tu temática preferida, ver películas en casa acurrucado en el sofá. Lo que se te ocurra que te haga sentir bien cuando lo haces.

 

Pregunta 5: ¿Qué cosas te gusta aprender?

Si eres de los que siempre les gusta hacer cursos o leer libros sobre la misma temática, entonces te resultará muy fácil responder a esta pregunta.

Parece que el 90% del contenido que entra en tu mente trata sobre lo mismo.

Te entiendo, a mi también me pasa. Aunque “sitie mi cerebro” con temas aparentemente distintos como productividad, hábitos, salud o autoconocimiento, al final todo esto se resume en que me encanta aprender de todo lo que tenga que ver con el desarrollo y la mejora personal.

 

Pregunta 6: ¿Qué es aquello que te incita a crear?

Lo interesante de este punto es que pienses en aquellas cosas que, cuando las haces, despiertan tu creatividad.

Sé que parece un poco abstracto, pero esta pregunta es bastante interesante ya que da mucha información sobre la facilidad que tienes de afrontar situaciones a otra persona le resultaría más difícil.

A lo mejor si te pongo un par de ejemplos lo entiendes mejor:

  • Imagina que alguien te invita a su casa y al entrar notas cierto desorden o falta de organización de los distintos espacios. En ese momento, se enciende algo en tu cabeza que empieza a pensar en cómo ordenar los utensilios de cocina, o aprovechar mejor los armarios de la habitación principal. Por lo tanto, esas ganas de ordenar despiertan tu creatividad.
  • Ahora imagina que estás cocinando un postre delicioso, y cuando empiezas a mezclar los ingredientes, te das cuenta de que a lo mejor le podrías añadir algún ingrediente distinto para cambiar la receta original. Parece que en este caso, la repostería despierta tu creatividad.

 

Pregunta 7: ¿Qué es aquello de lo que te das cuenta o no pasa desapercibida para ti?

He querido dejar para el final una de las preguntas clave para descubrir tu propósito y no ha sido al azar.

Las preguntas anteriores te dan ciertas nociones de por dónde pueden ir los tiros. Sin embargo, si eres capaz de ser preciso al responder a esta pregunta, el resto sobran.

De lo que se trata aquí es que seas consciente de qué pensamientos tienes cuando reaccionas ante ciertos estímulos que, aunque sutiles, no pasan desapercibidos para ti. Es decir, imagina que eres un radar que capta aquellos errores a los que puedes dar solución.

Volviendo a los ejemplos del punto anterior, si alguien te invita a su casa, podrías darte cuenta si un cuadro esá torcido o si el espacio en el que vive no tiene una buena armonía.

En el caso de la repostería, si pruebas una tarta podrías darte cuenta si los ingredientes están bien mezclados o combinan bien entre sí.

Lo dicho, tómate tu tiempo en responder a esta pregunta porque será clave para descubrir tu propósito.

 

Conclusión

Estas preguntas que acabas de responder son tan potentes que no deben quedarse en conclusiones superficiales. Están pensadas para ser exprimidas a tope. Léelas, escribe tus respuestas y saca conclusiones según los puntos que se repiten en cada pregunta.

No olvides repetir este proceso cada cierto tiempo. Recuerda que tus intereses van cambiando, y nuestro destino es estar siempre inmersos en un proceso de mejora continua. Así que es normal que tu propósito de vida cambie con el tiempo.

Es más, aunque a lo largo de este articulo haya hablado en singular acerca del propósito, considero que este no es sino un conjunto de metas o pasiones personales bajo un mismo nombre.

Por lo tanto, no es extraño que, respondiendo a estas preguntas, te des cuenta de que hay varias habilidades que vibran con fuerza en tu interior.

Deja que te cuente algo sobre mí: este blog forma parte de haber descubierto mi propósito de vida gracias a las preguntas mencionadas en este artículo.

Así que, por experiencia propia, te animo a que encuentres la intención que llevas dentro y vivas acorde a ella.

Te espero en el “club de los valientes”.

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